Artículos de Victor Vela
De pequeño me encantaba bajar a por el periódico. Mi padre me daba una moneda de veinte duros y yo me empinaba para llegar al mostrador y pedir el que trajera el suplemento más gordo. …
Piensas que todo seguirá ahà cuando vuelvas a casa y quizá por eso no te despides como deberÃas de tus seres queridos. Sales a toda prisa, dando un portazo, mientras de fondo escuchas a tu …
“Primero tengo que tener bien memorizada la voz que quiero copiar”, le contaba Carlos Latre el otro dÃa a Julia Otero en una entrevista radiofónica. Y uno veÃa las voces de Rajoy o Dinio como …
Cuando yo era pequeño, los niños iban a kárate y las niñas a mecanografÃa. La academia de mi pueblo estaba al lado del colegio de monjas y de una librerÃa que olÃa siempre a parafina. …
Volver tiene algo de heroico. El buzón obeso y el felpudo descolocado te recuerdan que aquel lejano momento de la partida tenÃa fecha de caducidad. Abres la puerta de casa y en realidad estás cerrando …
Hablé hace unos dÃas de la magia del no lugar, que es a la vez la magia del no tiempo. Por ejemplo, tú lees estas lÃneas que parecen escritas ahora mismo y en realidad yo …
Me encantan las estupideces de Asuntos Propios. Creo que ya lo he escrito aquà en más de una ocasión. La gente suele llamar al programa de Toni Garrido para explicar los errores semánticos de algúno …
En mi pueblo no hay estas cosas, asà que uno las tiene que descubrir a través de la televisión. Fue viendo PekÃn Express cuando supe que existÃan unos pececillos que se comen las células muertas …
Nunca lo he probado, asà que no sé en qué consistirá exactamente ese tacto lÃquido de los ebooks. Sà que leo, claro, en la pantalla del ordenador, aunque es incómodo. Leer con la barbilla en …
Nacho Serrano, ese sincolumnista que apaga ruidos con su manguera musical (Nacho, vuelve), se inventó ayer un curioso juego en el facebook. Un juego que no es nuevo pero que, como el parchÃs, siempre engancha. …
