De tetas, calvos y maricas
Cuando uno visita un país, al menos durante un tiempo, sigue la actualidad del mismo como queriendo encontrar restos de su paso por aquel lugar. Es lo que me ha pasado a mí con Bolivia.
Hace menos de un mes que paseé mis carnes por el departamento de El Beni, en la selva boliviana. “En aquellos días” –qué evangélico me ha salido esto- la campaña electoral para elegir gobernadores estaba en plena efervescencia. Traté de ponerme un poco al día y me di cuenta de que yo sería un votante incondicional de Jessica Jordan. Esta señorita que adorna mi columna fue miss Bolivia en 2007 y era la candidata del MAS (Movimiento Al Socialismo) que lidera el presidente del país. La apuesta de Evo Morales, al final, resultó un fiasco. La hermosa Jessica no fue elegida en el departamento de la selva donde, dicho sea de paso, el de la chompa no tiene apenas seguidores.
Pero hoy quería hablar de Morales. Un presidente que ni siquiera acabó los estudios primarios, un indígena que ha pasado más tiempo movilizando a los trabajadores cocaleros que doblando el espinazo en la chacra, un hombre de paja que sigue los dictados de su vicepresidente e ideólogo encausado por terrorismo en el vecino y andino Perú.
El cerebro Morales ejerció la pasada semana en Cochabamba (hermosa y primaveral ciudad) como humorista de saldo con una ponencia científica e incontestable sobre la causa de las grandes tetas, la falta de pelo y las tendencias homosexuales. En la cumbre internacional sobre el cambio climático, delante de representantes institucionales y estudiosos de cientos de países de los cinco continentes, el sindicalista aseguró que el consumo de productos transgénicos, especialmente los pollos hormonados, eran el origen de la alopecia, el aumento del busto y el amor entre personas del mismo sexo. La sonora carcajada del auditorio cochabambino, a 2.500 metros de altitud, aún resuena en los Andes y en el mundo mundial.
Y yo pensando en qué es lo que come la hermosa Jessica para estar tan rica y, sobre todo, en por qué cojones los del MAS no sustituyen al cocalero por la miss. Total, para escuchar gilipolleces, que sea de una tía que está cañón.
Popularidad: 1%
Te puede interesar...
