España retrocede a la televisión de 1990
SÃ. Tal cual. Si en 1990 la oferta monopolÃstica de TVE quedaba hecha añicos por la entrada de tres nuevos operadores –Antena 3, Telecinco y Canal+- y la tarta publicitaria se repartÃa entre cuatro actores, en 2010 con una oferta y posibilidades tecnológicas muchÃsimo mayores, la tarta ha quedado reducida a dos, merced a los cambios legislativos introducidos por el Gobierno socialista, que han favorecido la concentración y el retroceso hasta un escenario de duopolio.
Los movimientos han sido encadenados. Cronológicamente los resumimos aquÃ:
- Concesión de una licencia analógica a La Sexta, a pesar de que en muchas zonas no llegarÃa a verse o supondrÃa problemas de recepción de otras señales
- Cambio de licencia de televisión de pago a televisión en abierto a Canal+ (asà nació Cuatro)
- Concesión de licencias para emitir TDT de pago en España
- Supresión de la publicidad en Televisión Española
- Modificación legislativa para permitir las fusiones entre operadores de televisión privados
Con estas cinco actuaciones, el Gobierno ha dado lugar a que la oferta de Televisión Digital Terrestre, compuesta por una veintena de canales, quede repartida entre tres grupos de los cuales uno es de capital público:
- Grupo RTVE: TVE1, La 2, Clan TVE, Teledeporte y Canal 24 Horas.
- Grupo Telecinco-Cuatro: Telecinco, Cuatro, La Siete, FDF, CNN+ y 40 Latino.
- Grupo Antena 3-La Sexta: Antena 3, La Sexta, Antena Neox, Antena Nova y Gol TV.
A esto hay que sumarle que los concesionarios de nuevas licencias en digital –Vocento y Unidad Editorial- han decidido ceder la explotación publicitaria de sus canales a las comercializadoras de los dos grupos resultantes de las operaciones de fusión, y estudian alquilar sus licencias para obtener la rentabilidad que hoy no consiguen por las bajas audiencias. En detalle:
- Unidad Editorial: Veo7 y Sony en VEO (publicidad comercializada por grupo Antena 3-La Sexta)
- Vocento: IntereconomÃa y Disney Channel (publicidad comercializada por grupo Telecinco-Cuatro)
De este modo, de la anunciada oferta plural y diversa que iba a traer la TDT, el Gobierno socialista ha propiciado una televisión absolutamente politizada, concentrada y partidista. Los espectadores perdemos en pluralidad y libertad, y los medios en independencia, autonomÃa y calidad. Si en 1990 crecÃa la oferta para bien, a pesar de concederse las licencias con todos los parabienes polÃticos correspondientes, en 2010 hemos asistido al nacimiento de un doble imperio audiovisual cuyas servidumbres pagaremos todos los ciudadanos. Una vez más, los polÃticos han masacrado el panorama de la comunicación y de la prensa libre, convirtiendo el viejo sueño de una prensa libre y plural, en una quimera absoluta.
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