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Prepapá

Escrito por santiagoriesco el 23 Noviembre 2009 – 12:082 comentarios

Siempre lo he dicho: me gustaría ser madre. Pero contra la naturaleza no se puede luchar y lo único que me ofrece la vida –que no es poco- es la posibilidad de convertirme en padre. Y pronto. Es por eso que ando inmerso en la complicada tarea de mentalizarme para el asunto.
Recuerdo el día que mi mujer me llamó al trabajo para decirme que íbamos a tener un bebé. En realidad lo llevábamos buscando casi dos años y en mi fuero interno tenía el convencimiento de que Cristina estaba embarazada –más que nada por los diez días de retraso- de modo que me tomé la noticia con la tranquilidad del que ya sabe algo que, sin embargo, sólo intuye. Conclusión: me pasé todo el día sin hacer una llamada, sin escribir una línea, sin conseguir retener nada de lo que oía, veía y leía. Como un zombi cogí el coche y sólo pensaba en una cosa: “Ahora no podrá venir nadie a casa porque el bebé ocupará todo nuestro espacio y nuestro tiempo”. Esto fue el primer mes, ya digo.

Ahora, cuando faltan poco más de seis semanas para que llegue María a nuestras vidas, no dejo de darle vueltas a otro asunto: ¿Vendrá bien? ¿Será buena persona? ¿Seremos capaces de educarla? Y me respondo sacando la cabeza de mi guarida, echando una mirada alrededor y dándome cuenta que ni es la primera niña que nace, ni la última, ni la única… pero claro, esta será mi hija. Y eso lo cambia todo.
Durante todo este tiempo no he parado de mentalizarme en el cambio que van a sufrir nuestras vidas. La mía, la de Cristina, la de los dos cuando seamos tres… y apenas he tenido tiempo para disfrutar mi estado de prepapá. Recuerdo el día que compramos el cuco, con el aparato para el coche, la silla y toda la parafernalia. Ese día se me encogió el corazón de miedo al darme cuenta de que la cosa iba en serio. Mucho más que cuando nos hicimos con la cuna, o que cuando las abuelas, tías y demás parentela comenzaron a hacernos llegar ropa y consejos que no habíamos pedido. En serio, cuando pagué el carrito se me vino abajo el mundo pensando en lío en que nos habíamos metido. Y sí, ya sé que mi hija no es la primera niña que nace, ni la última, ni la única… pero es mi hija, y eso hace que a uno se le recoloquen las estanterías por dentro. Es como la revolución hormonal de las madres, pero en un indeterminado punto que se mueve entre la emoción y la razón.
Porque ni las ecografías, ni las revisiones, ni las curvas largas de glucosa, ni los vómitos interminables, ni los vértigos, ni las clases de preparación al parto o las felicitaciones de compañeros, familiares y amigos me han causado tanta impresión. El carrito es lo que más me ha golpeado el instinto. No sé qué será de mí esta semana cuando tengamos montada su habitación. Empiezo a estar muy nervioso, demasiado para el tiempo que resta, desaconsejable para la tranquilidad a la madre, incomprensible para un prepapá que iba de sabelotodo.

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2 comentarios »

  • santi dice:

    Muchas gracias SOC MARE. Que una madre catalana le diga esto a un padre madrileño significa mucho para el padre, o sea, para mí.
    En una semana celebraré el primer cumpleaños de mi hija María (el tiempo ahora sí que va como un cohete). Y sí, estoy de acuerdo contigo en todo lo que dices. Mi vida ha dado un vuelco espectacular en el que me da miedo desaparecer y convertir a mi primogénita en lo único que de sentido a mi existir. Supongo que iré aprendiendo con el tiempo a relativizar las cosas.
    Gracias por leerme (a pesar de que cada vez me cuesta mas escribir).
    Un beso.

  • soc mare dice:

    Felicidades, primero de todo felicidades.
    La vida cambia es cierto, cambia mucho, del todo. Pero los cambios no tienen porqué ser malos :) . Mi vida ahora es mil veces mejor :) , pero sí también muy, muy diferente. Pero en serio te digo que no hay nada mejor que tener un niño en casa, junto con ella os nacerán sentimientos nuevos muy poderosos. Es un momento de cambio, de inflexión y de reflexión, aprovechalo, sácale el jugo y sobretodo disfrútalo :) :
    De nuevo, muchas felicidades!!

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