Dios es gay
Ese niño mimado del cine español que es Alejandro Amenábar no engancha ni conmueve ni sorprende en ‘Ágora’ como en sus anteriores trabajos, de ‘Tesis’ a ‘Mar adentro’, pero su alegato contra el fanatismo de las religiones me parece muy oportuno en un momento en el que Oriente sigue en perpetua guerra a causa de sus creencias y las calles españolas son tomadas cada dos por tres por esos tipos con sotana que se rebelan contra el aborto, el sexo con preservativo o el matrimonio gay en aras de un mandato divino que corta todo placer relacionado con la carne bajo el único argumento de la fe, que no es ningún argumento.
Desde luego que no queda nada bien parada esa Iglesia con motivos de sobra para sentirse avergonzada de sí misma por ese pasado en el que se comportó como un grupo terrorista pero que ahí sigue, sin pedir perdón salvo por esos “pecados” carnales por otra parte tan humanos que se seguirán cometiendo de aquí a la eternidad, y que nos aproveche.
Me divierte pensar en esos católicos extremos que se tomarán esta película como una ofensa (de hecho el Vaticano ya ha hecho su típica campaña en defensa de su prohibición; inmejorable publicidad para Amenábar), y que por mucho que se les intente hacer ver que hay actitudes inaceptables en la Iglesia, sobre todo en la pasada pero también en la actual, ninguno de ellos dará el brazo de su crucifijo a torcer, que cuando la vara que se utiliza para reflexionar no es la de la razón difícilmente puede uno avanzar un poco más allá de sí mismo.
Aunque, más que ‘Ágora’, la película que hay que ver es ‘Si la cosa funciona’, de Woody Allen, un filme revoltoso e incisivo que también cuestiona el papel de las religiones, ridiculizándolas en este caso por ese afán suyo de convertir la vida en un camino de sacrificios y clavos de faquir, por ser incapaces de ver con buenos ojos que la gente se enamore y se desanamore, se folle y se deje de follar o cambie de pareja de cama como de pareja de baile; que, en definitiva, viva y disfrute. Qué grande que me parece sobre todo esa frase que suelta uno de los personajes del filme de que Dios es gay: genial ocurrencia del cineasta neoyorquino que evidentemente es una exageración (no puede ser gay quien ni siquiera existe) pero que ayuda a combatir desde la risa no supeditada a ningún tipo de corrección los prejuicios desfasados de esta sociedad que tan bien haría en dejar de tomarse tan serio, en vivir y disfrutar.
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Bueno, pero es que fue una sorpresa que Almodóvar apareciera en los Goya, lo cual lo hacía noticiable, y más con los aplausos que se llevó.
Celda 211 está muy bien pero su director, que por cierto hablando a mí no me va mucho, pues no tiene ningún glamour para ser portada de el país.
yo creo que además estaba cantado que la peli iba a ganar. me parece una buena película, con fallos y tal, pero la más distinta y sorprendente de este año con diferencia. igual que camino en 2009 (es una peli que tiene algo pero que probablemente sea una mucho peor, con demasiada trampa).
la soledad me gustó mucho más, aunque si la viera por segunda vez no sé qué me parecería, sin el factor sorpresa.
y ágora, pues bueno, tampoco puedo opinar porque la he visto doblada, pero no parece nada del otro mundo.
mi preferida de 2009, tres días con la familia. simple pero honda. y eso que la he visto doblada, que seguro que en catalán me gusta mucho más.
ya de paso, gordos me entretiene pero su última media hora me irrita, el baile de la victoria no me parece tan mala como la ponen, el secreto de tus ojos está muy bien pero de española tiene bien poco, me gusta tanto gil de biedma que hasta me gusta el cónsul de sodoma y lo peor que he visto, sin duda, es la última de jim jarmush.
Como dice Pedro que le dijo Alex, “hagas lo que hagas te van a criticar”. Pues eso. Yo creo que a Almodóvar a estas alturas todo le da un poco igual. Y a los demás también: pero da espectáculo.
Que ganara Celda 211 es lo más importante, pero no es noticia, porque era previsible. Que apareciera Almodóvar es una anécdota, pero es noticia. Sobre todo porque De la Iglesia supo mantenerlo en secreto, el muy cabrón.
Celda 211 es una buena película. Cierto es que lo potente de la película es la historia, que estaba en la novela, con lo cual… uno siempre tiene la sensación de que podría haber sido mejor.
Hay algunas cosas en el guión un poco forzadas, en mi opinión.
El secreto de tus ojos está muy bien.
Ágora no la he visto, el trailer me da mucha sed, no sé por qué. Supongo que la película más todavía. Pero la veré en las rebajas.