Jorge Javier Vázquez con faja
Fajas
No sé a ti, pero a mà las fajas me ponen extraordinariamente nervioso. Con sus colores chirriscantes (el rojo en Tusquets, el morado o verde en Anagrama), tapando la portada del libro y gritando tonterÃas entrecomilladas que ha dicho algún gran crÃtico (ejem) que supuestamente ya se ha leÃdo el libro. Puaj. No me gustan las fajas que encorsetan, deforman y camuflan los libros. Hubo un tiempo en el que me hacÃan gracia. La culpa la tiene Almudena Grandes. Pedà un libro suyo por corre (Modelos de Mujer) y la autora tenÃa que firmarlo. En la dedicatoria ponÃa, además del para victor etecé… “Perdona, pero la faja la he roto yo con las tijeras al abrir la caja de los libros”. Y efectivamente, la faja tenÃa una pequeña muesca de tijeras arriba del todo. Siempre que leo esa dedicatoria me imagino a la Grandes encima de la mesa, peleándose con una caja de cartón, unas tijeras y cientos de libros, apresurada para firmar cuanto antes (y a otra cosa). En fin, que me hacÃa gracia lo de la faja roja y el libro autografiado. Esa todavÃa la convservo. El resto no, el resto de las fajas van a la basura casi en el justo momento en el que compro el libro, cuando ni siquiera he salido de la librerÃa. Me jode que el trabajo que han hecho, yo qué sé, los dibujantes, diseñadores, maquetadores no llegue a verse porque hay un trozo de papel de colorines que lo jode… y total, para no decir nada nuevo, sino lo que ya podemos leer en el reverso de libro o en una de sus solapas. Pues eso. La última faja que ha ido a la basura es la que venÃa con ‘Burlando a la parca’, un libro de Josh Bazell que compré este sábado justo media hora (casualidades) de que Óscar López lo recomendara en el Club de Lectura de A vivir que son dos dÃas. En la faja ponÃa algo asà como ‘Una fantástica mezcla entre House y los Soprano’. ¿No es grande? ¿No es llamativo y estupendo, sÃ, también estupendo) que los libros comiencen a tener a la ficción televisiva como fuente de inspiración? Ya no es el Quijote, Madame Bovary o Guerra y Paz. Ahora las referencias son The Wire, Friends o El Ala Oeste.
Referencias televisivas
Es que, amiguito, no todo en la tele es malo. José Javier Esparza (a quien suelo leer para ponerme de mala leche) escribÃa este domingo para los diarios de Vocento que hay perlitas televisivas (cita La Señora, Amar en tiempos revueltos…) entre tanta basura televisiva. Verbi gracia, Sálvame. Justo el dÃa antes, Rosa Belmonte destacaba las maravillas de Sálvame como gran programa de plató, frente a los coñazos que parece que hacen en la televisión americana. Las series para ellos, el plató para nosotros, decÃa la Belmonte, a cuenta de la hipnótica fascinación que genera Sálvame. Yo lo reconozco. Soy uno de esos más de dos millones de españolitos que se sientan delante de la tele para ver el circo televisivo. No aguanto mucho, apenas 20 minutos porque tampoco puedo perder más tiempo. Pero esos 20 minutos son tremendos. Nunca hablan de nada aunque dicen mucho. Es como una mosca cojonera que te entretiene y mosquea pero a la que nunca llegas a atrapar, como una discusión de colegas que termina en callejón sin salida. Es confeti y bronca, champán y calimocho. Tan natural que parece guión. Tan guionizado que parece natural. Es un tomate más inofensivo, un espejo en el que mirarse y reÃrse las muecas. Son 20 minutos cachondos con Belén Esteban de special guest star y Jorge Javier Vázquez de maestro de ceremonias. Un presentador tan ágil, irónico y costumbrista que crea adicción. Sobre todo en sus columnas. Las de este verano en El Mundo han sido fantásticas. Y recordaban a la Elvira Lindo (costumbrista, tierna, sentimental) que hace meses que no leemos. Pedrojota, dale una columna diaria (fuera de La Otra Crónica) ya.
Espoiler TV
El caso es que si las referencias literarias pasan ahora por la tele, nada mejor que echar un vistazo de vez en cuando a sus páginas amarillas. Nunca será suficiente el eterno agradecimiento que los internautas el debemos a Hernán Casciari y su blog Espoiler (alojado en El PaÃs). Este tipo (¡grande!) se dedica a diario no sólo a comentar las series, a dar pistas sobre los estrenos y recomendaciones sobre lo que no nos debimos perder, sino que también ha creado un calendario de descargas para que podamos seguir lo que emiten en Estados Unidos. Al dÃa siguiente, por la mañanita, ya es posible descargarse lo que hace tan sólo unas horas han emitido en Estados Unidos. Y subtitulado y todo. Casciari recopila los enlaces de descarga y los ordena para que sea facilito bajarse los últimos capÃtulos de Fringe (ya era hora de que estrenaran la segunda), True Blood o Gossip Girl (zzzzz). A la hora de comer me puedo ver (sin jet lag) lo que vio anoche en la tele un jubilado de Oklahoma o un adolescente acneriano de San Francisco. Entonces, la pregunta es: ¿Si es esto es posible, por qué no hacen lo mismo las cadenas de televisión? ¿Por qué tenemos que esperar meses a ver un capÃtulo de Cómo conocà a vuestra madre cuando al dÃa siguiente lo pueden emitir perfectamente y ya subtitulado? Y más… ¿Si puedo verlo en Internet al dÃa siguiente, por qué voy a esperar cinco meses para verlo en la FOX o año y medio para que me lo maltrate la Sexta y de madrugada? Asà es imposible que las series tengan audiencia. Asà no hay manera de que Perdidos triunfe en las sobremesas de Cuatro. ¿Por qué? Porque todos los seguidores de la serie ya nos la sabemos de memoria gracias a Internet.
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