Madrid y el cielo
Lo de Madrid 2016 parece que va en serio. Me da igual lo que digan los tipos del COI a los que el alcalde nos invitó a sonreÃr y pelotear si, llegado el caso, nos cruzábamos con ellos. En serio. Si deciden que no tengamos olimpiadas en la única gran capital de Europa que no las ha podido albergar… pues peor para ellos.
De lo que no me cabe ninguna duda es que las autoridades y el pueblo estamos más unidos que nunca en un empeño común. Y esto es muy raro en una ciudad de casi cinco millones de habitantes donde lo único que ha sido capaces de juntarnos a todos ha sido nuestro empeño por la paz: primero contra la invasión de los franceses y luego contra las bombas de Irak y del 11-M. En serio, lo de las Olimpiadas está siendo una fiebre contagiosa que se extiende más rápido que la gripe A y está transformando toda la urbe en un gran complejo deportivo pensado en la salud de los madrileños. Pero en buen plan.
Desde que alcalde, presidenta, presidente y vecinos de la villa y corte oÃmos hablar de Madrid 1012 todo comenzó a moverse. Lo bueno fue que tras la decisión de llevarse los Juegos a Londres en lugar de hundirnos y olvidarnos del tan traÃdo y llevado espÃritu olÃmpico, nos hemos sobrepuesto con más ahÃnco si cabe.
Ahora, con lo de 2016 comienzan a verse las inversiones en infraestructuras y en la mejora de una ciudad que, a ojos de cualquiera que salga un poco de su pueblo, se está convirtiendo en una de las más atractivas para vivir.
El Metro llega cada vez más lejos y mejor (hasta mi barrio del sur, en Villaverde, tenemos suburbano). Los parques siguen ganando terreno al asfalto convirtiendo Madrid en la capital europea con más árboles per cápita. Cada vez son más las calles peatonalizadas que animan a dejar el coche en el garaje a la hora de desplazarse por la capital y, lo que es aún más increÃble, se abren para disfrute de los ciudadanos espacios culturales como el Matadero de Legazpi o la Caja Mágica del Parque Lineal del Manzanares. Lugares muy cercanos a mi casa, en el sur abandonado y olvidado por los dirigentes de todos los colores polÃticos y que, ahora, con la ilusión olÃmpica, resucita y se integra en la que, sin duda, es la ciudad más saludable de Europa. Aunque algunos no sepan reconocerlo todavÃa.
Popularidad: -0%
Te puede interesar...
