Bolenízate
Los Tudor
Emilio, primo, desde aquí te lo digo. Si algún día me contratan en Espasa Calpe, o en Larousse, incluso en la wikipedia, fíjate las cosas, si algún día me contratan para hacer enciclopedias, cuando me toque editar lo de Enrique VIII, al lado de su vida, obra y casi milagros pondré la foto de Jonathan Rhys Meyers y no la de Eric Bana. Es lo que tiene que los Tudor estén de moda catódica (pelis y series), que uno puede establecer comparaciones y, puestos a comparar, mil veces la serie televisiva que ese bodrio cinematográfico sobre la vida de la otra (la insulsa, la sosias) Bolena. Los Tudor (acaba de rematar su primera temporada en Canal Plus) es una serie cojonuda. De esas que te enganchan a la tele y te rescatan de las tristes y sosísimas cuartas temporadas de House, Anatomía de Grey o Mujeres Desesperadas (cualquier tiempo pasado nos parece mejor). Soy fan de Los Tudor. Sobre todo de sus títulos de crédito. Son estupendísimos. Con ese Enrique VIII abriendo los ojos ahí en plan intimidatorio nada más empezar la cosa. Soy fan de Ana Bolena (pobrecilla mía), pero sobre todo, de Catalina de Aragón (qué grande, qué cuernos tan bien llevados y en ese plan) y esa corte tan hipersexuada. Bolenízate, Emilio, primo, que seguro que no te arrepientes.
Fernando Álvarez
Lo que es Internet. Hace un año estuvo tocando por mi pueblo Fernando Álvarez. Si eres un friki de youtube seguroq ue ya sabes quién es. Si no, te lo cuento. Fernando Álvarez es un cantante afincado en Pucelandia, que da clases de música en Salamanca y que en sus ratos libres (digo yo) se dedica a componer canciones. Hace un año, decía antes, estuvo tocando en mi pueblo en un concierto organizado por el grupo de música al que pertenezco. Vale. Cuando lo anunciamos, nadie sabíamos como era, como sonaba, pero un músico amigo nos lo recomendó. Fernando llegó con su guitarra, sus canciones, se subió al escenario, invitó a cantar con él a la concurrencia y se ganó los aplausos. Vale. Al terminar el concierto compré un par de maquetas y tal. Para mi desgracia, en ella no estaba ‘Pero te quiero’, la canción con la que más me divertí, así que se la pedí por correo electrónico y Fernando, majete, me la mandó. Mi sorpresa es que esa canción se ha convertido en un auténtico fenómeno. Alguien decidió que era cojonuda para mandarla por mail en el día de los enamorados y desde entonces la bola de esta canción no ha hecho sino hacerse más y más y más grande. Ha recibido en el youtube más de cien mil visitas en tan sólo dos semanas. Y seguro que se seguirá hablando mucho más de él. Fernando Álvarez mola. Y lo mejor es que tiene muchas más canciones que ese ‘Pero te quiero’ (Fea). Incluso más divertidas. Sólo queda desearse suerte y en ese plan.
Niña / hija
De la niña de Rajoy a la hija de Isaías. No sienta bien cambiar de tono en tan pocas horas. Y menos cuando el cambio es obligado.
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