8 Febrero 2012 – 14:40 | Sin Comentarios

No solo indignados: nos contamos por miles los ciudadanos molestos, enfadados, malhumorados, disgustados, irritados, cabreados, hartos de esos representantes políticos (¿nuestros o de los mercados?) que nos toman por idiotas insistiendo en que no hay …

Continuar leyendo »
Home » Santiago Riesco

Meterse en obras

Escrito por santiagoriesco el 7 Febrero 2007 – 16:14Sin comentarios

Lo sabía. Se lo dije a mi Eva, que no me creía, pero ahora me da la razón. Es cierto que tenemos que hacerlo, que si queremos mejorar nuestra calidad de vida no podemos alargarlo mucho; pero sabía que nos metíamos en un infierno. Entrar en contacto con el gremio de “las reformas” es cruzar el umbral de la racionalidad, dar un paso al abismo de lo desconocido, contener las muecas de incredulidad y dejarse llevar por la palabrería hueca y pseudotécnica de gente sin escrúpulos, sin educación y que sólo atiende a la cantidad de billetes que puede enroscar con una goma. Ya digo, una especie única que, por desgracia, no está en peligro de extinción.

Aún estamos en la primera fase: pedir presupuestos. Sin embargo es alucinante lo que uno tiene que oír y ver en su propia casa. Que si esta pared no se puede tirar (mi casa tiene 50 años y es la única del edificio sin reformar. Vamos, que todos los vecinos han tirado ese tabique); que si eso va a salir carísimo pero nosotros se lo hacemos; que si yo he reformado varios edificios históricos; que si esto se hace entre quince días y dos meses; que si el presupuesto es sólo orientativo; que si nos quedamos la obra no tendremos ningún problema… en fin, para mear y no echar gota.

Hoy le he dicho al tercer elemento que ha venido a ver mi casa y tomar medidas que no me interesaba contratar, como él sugería, carpintero y pintor aparte. Que prefería encargarle todo a él para saber a quién tendría que reclamar y llevar a juicio en caso de no cumplir el contrato que, lógicamente, redactarían mis abogados (para chulo, el menda). Y el tío me ha salido con que estaban hasta arriba de trabajo, que si no iba a tener tiempo para hacer el presupuesto y que él, sobre todo, hacía obras grandes. Vamos, que le ha entrado el canguelo sin ni siquiera mentarle al señor “Facturaconiva Todolegal”.

Mientras espero a las dos empresas (fulanos con Mercedes y móvil a la última incapaces de articular una frase sin errar las concordancias) rezaré para que el Señor de las Obras se apiade de mí y pueda dar con alguien decente y honrado, preocupado por hacer un trabajo honesto a un precio razonable.

Popularidad: 1%

Te puede interesar...

  1. Obras, microluces y burbujas
  2. Incertidumbre
  3. Félix Bayón, ‘Vivir del presupuesto y otras obras maestras’

Publica tu comentario

Publica tu comentario ms abajo, or trackback de tu propia web. Tambin puedes Suscrbete a los comentarios via RSS.

Por favor, no te salgas del tema y no publiques spam.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Si quieres tener tu propio avatar, puedes conseguirlo gratis en avatar.