Avión
Una campaña aérea ha premiado a una mujer con el mejor regalo que me podrÃan hacer nunca. Le han puesto su nombre a un avión. Esto, en realidad, no es importante. Lo mejor es que para estrenarlo, la mujer ha podido invitar a cien amigos para hacer un viaje (de solo un dÃa, eso es lo malo) a la ciudad que quisiera. Eligió ParÃs y esta mujer, junto con sus cien amigos, pasaron un dÃa entero, by the face, en la ciudad de las luces. Yo quiero un regalo asÃ.
Lo primero que se me ha venido a la cabeza es si serÃa capaz de llenar el avión. Cien personas son muchas personas. Me he puesto a hacer una lista y, glups, sÃ, sà que llenarÃa el avión. Puede parecer que tu monótona vida se reduce a un número ridÃculo de relaciones, pero si empiezas a echar cuentas descubrirás que hay decenas de personas a las que invitarÃas al viaje, porque le debes un favor, porque te apetece hacerles un regalo, porque quieres que en los momentos importantes estén junto a ti.
El problema vendrÃa a la hora de colocarlos. Porque, quieras que no, siempre hay rencillas entre unos y otros, en ocasiones te toca hacer de amigo bisagra, siempre hay grupillos que se miran de reojo mientras tú observas, inquieto, desde el centro del campo. Y, aunque no lo quisieras, también habrÃa alguien que se te colarÃa en el avión “por compromiso”. Novios, novias, amigos de amigos que no puedes dejar colgados.
Solo te digo, amigo, que si algún dÃa me toca, que estés tranquilo, porque seguro que tu nombre, aunque ya lo sabes, estará en la lista.
Popularidad: -0%
No hay contenidos relacionados.
