A golpe de café
“Dos cortados, uno con leche y zumo de piña”. Es la rutina casi diaria con la que doy el banderazo de salida a una jornada laboral que, como siempre, está trufada de llamadas telefónicas con peticiones peregrinas, un recado de algún amigo, dos docenas de correos electrónicos y, por supuesto, muchas ideas que se esfuman entre cigarrillos antes de que las pueda atar en mi libreta.
Tengo la suerte de poder desayunar, casi a diario, con tres de mis cinco hermanos. Nos damos los buenos dÃas, comentamos las incidencias familiares y damos un repaso a las noticias de la radio antes de contrastarlas con los papeles diarios y los boletines de internet. Todo esto mientras en la cafeterÃa de Antonio oÃmos de fondo las soporÃferas tertulias televisivas con sus desagradables posos espesos de intereses burdamente camuflados.
Empiezo la jornada con una ronda de llamadas a los valiosos contactos que, con el tiempo, han dejado de ser profesionales para convertirse en personales. Corregimos algún defecto en la publicación digital, metemos en máquinas una revista, conversamos sobre la campaña de publicidad, un boletÃn interno o el guión que estoy ajustando mientras ultimo detalles de la próxima grabación en Donosti.
“¿Has arreglado lo de la comida de hoy?”, me llama uno de mis jefes preocupado por la subida de precios de maquetadores y fotógrafos. “En su estudio me han dicho que está tomando café. Me llama en cuanto regrese”, contesto desmotivado. “En Barcelona esto no pasa, parece que en Madrid la hora del café es anárquica y variable”, brama suavemente mi director mientras yo pienso en la maldita gracia que me hace salir de casa hoy, lloviendo a cántaros, y con tres guiones por ajustar. “Madrid es lo que tiene”, contesto casi mecánicamente, como un autómata, como la voz metálica con la que las grandes compañÃas se blindan ante los clientes.
Y apago otro pitillo mientras me pienso si antes de salir no me convendrÃa poner una cafetera para afrontar el nuevo dÃa. Hoy, me temo, necesitaré algo más que un buen chute de cafeÃna.
Popularidad: 1%
Te puede interesar...
