Mi hermano
Que no se rÃe mi hermano cuando me lee. El tÃo. Lo que más me jode es que se pasa el dÃa descojonándose de mÃ, conmigo, por la vida miserable que arrastro. Que no le hacen gracia mis columnas y que mi punto de vista está deformado por un defecto en la retina que corrijo con guapas lupas ultraligeras.
Es lo malo de tener un hermano que, además, es tu amigo. Que el tÃo se toma toda la confianza del mundo para soltarte lo que piensa a bote pronto. Y como me conoce, pues me toca las pelotas todo lo que quiere y más. Pero mola.
Cuando escribÃa esta columna en los papeles diarios de una capital de provincia él no podÃa leerme. Y eso me dolÃa. Porque mi hermano alardea de que no tiene estudios universitarios pero es un tÃo con criterio. Más que nada porque no se limita a la prensa deportiva, porque le gusta viajar y conocer otras costumbres, porque tiene amigos de los de toda la vida, conoce gente por cualquier rincón, escribe poesÃa y toca la guitarra, porque está cuando le necesitas y porque conmigo tiene un aguante igual o mayor que el de mi costilla.
A veces se hace el radical en sus opiniones porque está hasta las criadillas de los listos que van de guays sin haberse tenido que currar la página. Y eso no lo soporta. Más que nada porque mi brother es currante como pocos y se ha tenido que ganar el garbanzo aguantando a mucho gilipollas prepotente.
Y eso lo lleva fatal. Como el que yo sólo cuente tristezas en mis columnas, miserias en mis programas e injusticias en mis reportajes. Y claro, la cosa no es para mucha risa. Pero tiene parte de razón. No soy muy dado a tomarme la vida demasiado en serio, es cierto, ni siquiera el humor.
Qué se puede esperar de un atlético que no hace deporte, de un periodista que lee El Jueves, de un vecino sin ascensor… Pero esto se va a acabar. A partir de ya empiezo a buscar temas más alegres, no sé, más triviales. Y, por supuesto, a escribir sin miedo a utilizar palabras polÃticamente incorrectas, expresiones sin nicotina e ideas con el ph neutro.
Pero sólo cuando no me dé la risa, te lo prometo, Ramón.
Popularidad: 1%
