Juan José Millás: “Cuando escribo una columna, siempre pienso en usted”
15 Marzo 2010 – 16:05 | Sin Comentarios

Encuentro digital en elpaís.com
P.- ¿Todo puede ser objeto o sujeto de su columna del viernes? (En mi trabajo somos adictos, los viernes entramos con la columna leída y si nos gusta hasta nos …

Continuar leyendo »
Inicio » Santiago Riesco

El negocio del inmigrante

25 Octubre 2004 – 20:09 | Sin comentarios | Por Santiago Riesco Pérez

| Más

Alguien se está forrando. Es una cuestión de matemáticas. En España la población inmigrante no llega al 7 % según las últimas cifras publicadas en la prensa (los datos del CIS a diciembre de 2003 decían que estábamos en el 5,2 %). Sin embargo el resto de países de la UE superan con creces el 10 %. Vamos, que estamos a la cola incluso en la residencia y entrada de personal extranjero. Lo más cachondo del caso es que necesitamos nuevos ciudadanos para que trabajen, coticen y paguen impuestos, más que nada para sostener el estado de bienestar que disfrutamos y que, por suerte, sigue atrayendo a personas que, por desgracia, malviven en sus lugares de origen.

Suena contradictorio. Entre nosotros viven dos millones y medio de extranjeros, los medios de comunicación dan la imagen de que nos invaden en patera, estamos a la cola de Europa en porcentajes de población inmigrante y los necesitamos tanto que nos da vergüenza y cierto miedo que ellos lo sepan.

Más paradojas. De los dos millones y medio de latinoamericanos, subsaharianos, magrebíes y ciudadanos del este europeo que nos ayudan a mantener nuestro nivel de vida, casi la mitad, en torno a un millón, no tienen regularizada su situación. No tienen papeles. Son ilegales. Aunque sigo sin entender cómo es posible que una persona sea ilegal. En fin.

Conclusión: alguien se está forrando, y no precisamente el cabronazo que detuvieron el otro día en Madrid cobrando cuatro euros a cada ilegal por dormir en una silla en el sótano de su céntrico negocio. Tiene tela, mucha tela.

El cabronazo en cuestión se podría comparar a los camellitos de barrio que pasan costo para pagarse sus caprichitos. Pero los que realmente se están haciendo de oro son aquellos que dificultan la regularización de todos los que tenemos viviendo entre nosotros. De los que curran 12 horas a precio de risa y se llevan la mala hostia del currito patrio que, con razón, está quemado porque su trabajo es cada vez más barato. ¿Por qué no los legalizan? ¿Por qué no invierten las grandes potencias en los países de origen para evitar la inmigración? Joder, algunos mafiosos (políticos y empresarios, principalmente) se están forrando con el sufrimiento ajeno. Serán hijos de puta…

Popularidad: unranked

Artículos relacionados

Inmigrantes: culpables porque sí

Hierve París

Prensa no

Bajarse al moro

A la carrera


Dejar un comentario

Agregue su comentario aquí debajo, o trackback desde su propio sitio web. También puede suscribirse a estos comentarios via RSS.

Sé agradable. Mantén el orden. Sigue en el tema. No spam.

Puedes usar estas etiquetas para enriquecer el texto:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Para obtener tu propio avatar globalmente conocido, por favor regístrate en Gravatar.