Cascos, casquitos, casquetes
El pescador del campanu, el asturiano indómito, el dóberman de la derecha que se cree centro, el ex marido que casara con rubia y ultravioleta militante, el portavoz del chapapote, el señor de los socavones, el ministro con cara de hormigón, de la predemocrática cartera de Obras Públicas, el miembro más enhiesto, erguido, incontrolado y palpitante del gobierno aznárico, ha convocado una conferencia de prensa para dimitir.
La canalla en masa tuvo que contener la risa ante el cuadro amoroso que se presentaba sin pudor. La tercera mujer del dÃscolo e incontrolado miembro del miembro gubernamental, asistÃa con ojos arrobados y flanqueada por algunos de sus futuros hijastros a la renuncia de su chico al puesto de mandamucho y gastamás de este paÃs, o algo. .
Las palabras de Cascos pidiendo respeto a su nueva situación sentimental hicieron sentirse culpables a los periodistas destacados en el lugar. Mientras unos se metamorfoseaban internamente en un Mariñas cualquiera, otros notaban cómo les engordaban las cifras bancarias por vender el casquete del año. Y es que asistir en directo a la dimisión de un ministro por asunto de faldas es como para frotarse los ojos hasta dejarlos bien atornillados en sus cuencas. .
Pero si encima el que deja la cartera es el tipo con más motivos para haberla dejado sin tener que recurrir a su vida privada, pues a uno se le pone una mala leche… .
Porque yo me pregunto si no podÃa haberse dado el piro cuando se lió con la rubia y ultravioleta Gema, asà no hubiera tenido más motivos para dimitir. Nos hubiera ahorrado la enculada del chapapote, la soplada de nuca del AVE, la sodomización de que los pisos son caros porque la gente los compra y alguna de sus muchas perlas que no han dejado de darnos por culo a todos los que seguimos empeñados en creer en la democracia y la posibilidad de un paÃs más justo y mejor repartido. Porque dÃganme ustedes, con la cantidad de amigos solteros que tiene uno, va este fulano y se beneficia a tres periquitas tirando de erario público. Claro que, con el dolor que nos han causado sus decisiones anales, nadie duda del poder de su tranca. Lo mejor de todo es que, tras su dimisión, dejará de joder a los ciudadanos. Que la galerista lo disfrute bien.
Popularidad: 1%
No hay contenidos relacionados.
